Los presidentes reventadores son estalinismo antitaurino. La nueva estrategia del Régimen para destruir la tauromaquia desde dentro

La pasada temporada apretaron el acelerador y este año van a por todas desde el principio, porque además no hay reacción alguna. Lo que está pasando en Zaragoza es la evidencia plena. Los presidentes reventadores son la penúltima vía que se ha sacado de la manga la dictadura política para dinamitar la tauromaquia desde dentro. Lo hemos venido contando aquí desde las Fallas, se ha repetido en todas las ferias importantes y ahora eclosiona impúdica y descaradamente en El Pilar.

No se trata de unos talibanes sectarios o iluminados, “puristas” y/o “toristas”, que aterrizan en las presidencias de las plazas de toros con ánimo de protagonismo, aunque muchos también tengan ese perfil. Apesta a una estrategia coordinada y a que actúan así para trepar en el escalafón porque reciben instrucciones o “sugerencias”. Vamos, como los “jueces” profanadores de tumbas.

La clave está en quién los coloca ahí y para qué. Y siempre coincide: los responsables de los nombramientos son del aparato político del Régimen, uno de cuyos objetivos primordiales es acabar con todas las tradiciones culturales españolas y con las libertades de acción, opinión y pensamiento. El exterminio de los toros (como la reescritura de la historia, las imposiciones amorales y demás aberraciones) es consustancial con ese llamado “Socialismo del siglo XXI” que aquí aterrizó vía masacre el 11 de marzo de 2004 y apadrina a escala mundial el tal Soros. Empezaron con la supresión de los toros en TVE al poco de okupar el poder ¿o es que ya nadie se acuerda?. Y después ha venido todo lo demás, y lo que está por venir, cada cosa a su tiempo.

Porque una estrategia esencial en esta dictadura es que el rebaño no note que lo es, y por ello, trasladado a los toros, desarrollan un proceso gradual, paso a paso pero imparable. El paso que toca ahora es sabotear los triunfos de los toreros a toda costa. Aquí entran en juego directo los presidentes y toda su corte. El totalitarismo racista vascongado se adelantó en el tiempo, y ahí está la fecunda labor del presidente de Bilbao en el hundimiento de dicha plaza. Lo que ha hecho ahora el Régimen es trasplantar este modelo al resto de lo que llaman “El Estado”. En los toros y en todo.

Como ya hemos señalado otras veces, al sabotear los éxitos desde la presidencia se consiguen varias cosas a la vez: desmotivar y cabrear a la gente que va a la plaza para que no pida trofeos, ante lo “inevitable” de que la presidencia no los va a conceder, con lo cual cada vez se pedirán menos. De paso, la frustración genera abandono, es decir, que se acuda menos a las plazas. Por otro lado, se trata de quitar todo el eco posible a la difusión de las corridas, porque si en la plaza “no pasa nada “ no es noticia. Es anular lo poco que la tauromaquia ya cuenta en los medios del Régimen, mas que para difamarla y perseguirla.

El atildado señorito de Mundotoro ha dado unos pellizquitos de monja sobre los presidentes saboteadores, pero en falso. Falso porque la tiranía presidencial de hoy no es culpa también del odiado General Franco, sino del putrefacto Régimen imperante, al que él llama de “libertades” y “democrático”. La banana son ellos, y la han importado con éxito desde sus admiradas Venezuela, Nicaragua y Cuba a la antes llamada España. Ni las “autoridades”, ni su policía política, ni la llamada “Justicia”,  ni menos que nadie los medios de comunicación tienen nada de democráticos ni de libres. Lugares comunes típicos del manual del buen “progre”, que es a lo que tira el de Mundotoro. Doblemente falsario porque, también como siempre, no entra a fondo de las cosas, sino que pajarea y cursilea por allí para justificarse.

En el campo taurino profesional, ni los toreros, ni los empresarios ni la llamada “Fundación” van a hacer nada, más que aspavientos, resoplidos y lloriqueos en los callejones, como el partido con el que simpatizan, que es el cómplice tonti-golfo de la dictadura. Da pena verlos, oírlos y leerlos. Ni se han atrevido ni se van a atrever a mover un dedo. ¿Y qué decir del público, principal afectado? Pues aún peor. Este pueblo aborregado no pía en cosas infinitamente más importantes y graves, cuanto menos lo va a hacer en los toros. Está ya muy amaestrado en obedecer, callar, pagar y, eso sí, hacer muchas risas. Pues allá ellos si les hace gracia que les atraquen.

El enemigo va a ganar por incomparecencia del contrario. Y la próxima temporada apretará más de la soga y en más frentes.  Al tiempo.

Postdata: Dicho todo lo anterior, también hay que indicar que en esta tarde de Zaragoza los juampedros fueron de va y viene, sin fuelle bravo y a menos. Ponce anduvo en plan lineal y con escaso ajuste, por muy “sentido” que él se sintiera, además de muy gesticulante, ¡Menos aspavientos a la presidencia y más actuar en serio contra estos tiranos donde hay que hacerlo, por ejemplo, con sus amigos políticos!. Cayetano tuvo un lote sin raza alguna, y de nuevo vimos a un gran Álvaro Lorenzo que crece día a día, por capacidad técnica y temple. Excelente actuación conjunta y un quite al 5º memorable.

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