Indulto a un gran santacoloma de La Quinta

Sólo por sus hechuras ya era un “taco”: bajo, con cuello, fino, serio de cara pero recogido de cuerna, pintado en cárdeno… prototipo perfecto del santacoloma en su tipo auténtico, como diseñado para embestir. Y hablamos en pasado cuando en realidad cabe hacerlo en presente, porque el toro “Golosino”sigue vivo tras ser indultado el pasado sábado en la plaza francesa de Istres. Honor a su raza y a su hierro, el de “La Quinta”, que por primera vez gozaba de este galardón. Véanlo en vídeo a través de feria TV (http://www.feria.tv/video-2568_juan-bautista-indulta-a-golosino.html)

¿Y cómo fue “Golosino”?. Pues tan bueno como su estampa anunciaba. De salida ya cantó lo que llevaba dentro por su impresionante manera de humillar con fijeza y comiéndose el capote de Juan Bautista, pero desplazándose de maravilla. Galopó pronto y alegre en varas, aunque si bien metió la cara abajo en el embroque, no se empleó demasiado en el centro y final de la suerte. Sin embargo, en los capotazos de los dos primeros tercios (tan importantes para definir y comprobar si un toro va a menos o rompe hacia adelante) continuaba embistiendo con el mismo son.

Llegó la hora de la muleta, y ahí el de Conradi demostró todo su enorme fondo en una faena muy larga, donde no paró de acometer echando la cara abajo y por momentos con temple “mexicano”. Tuvo otras virtudes fundamentales, como la de acudir siempre al primer toque y mostrar un gran recorrido en la embestida, incluso cuando el torero le citó a distancia más corta, síntoma inequívoco de que no iba por inercia (como otros tan cantados por el espejismo de su movilidad), sino a golpe de riñones, o sea, de verdad. Y si bueno fue por el derecho, resultó sensacional por el lado izquierdo.

Tras ser indultado y simular la suerte de matar, el torero lo condujo hacia chiqueros con pases de tirón, en los que se vio perfectamente cómo el toro, después de la gran cantidad de muletazos que llevaba, seguía humillando de forma extraordinaria. Ya en la puerta de toriles, no entró de corrido, sino que continuó embistiendo a cuantos capotes o trapos llamaban su atención. En suma, que no paró de atacar por derecho mientras estuvo en el ruedo, y sin decaer. Eso es la bravura.

Sin la más mínima exageración, “Golosino” fue el paradigma de toro de Santa Coloma creado por aquél grandioso ganadero que fue don Joaquín Buendía, artífice contemporáneo de una casta que aupó al máximo nivel de su historia y mantuvo en la cúspide durante muchas décadas. Nuevamente queda de manifiesto la importancia de que el toro pueda lidiarse en tipo y de que, cuando ello es factible, las posibilidades de que embista se multiplican. De ahí el daño monstruoso e irreparable que ha causado la dictadura “torista”.

Al socaire del indulto de “Golosino” no estaría de más hacernos alguna reflexión. Por ejemplo, ¿porqué a estos de “La Quinta” o a los de Ana Romero no los quiere el Juli y demás figuras?, ¿cómo es posible que su fanatismo juampedrista haya llegado a un extremo que nunca se vio en la historia de la tauromaquia? Cuando se hacen declaraciones altisonantes en plan  de “arquitecto de la Fiesta” no es de recibo que se sólo se maten toros de la misma ganadería en todas las ferias.  Sólo los de los coleguitas amaestrados, y todo lo demás le da igual, salga como salga.

Y si miramos al otro extremo, es para salir corriendo. En lo que toca a Santa Coloma-Saltillo sólo glorifican lo malo, manso o mediocre (léase Escolar, Adolfo o Moreno Silva) pero no tienen conocimientos ni sensibilidad para enterarse y valorar lo verdaderamente bueno y auténtico de esta sangre. Incluso se ha creado por Madrid un círculo de amiguetes ganaderos “santacolomeños” a los que parece gustarles esta línea de nervio con movilidad y sin bravura, pero no alaban tanto la grandiosa obra de don Joaquín Buendía, que fue el auténtico genio de esta casta. Claro, que tiene lógica, pues estar a su altura es imposible, mientras que lo de los otros listillos es muy fácil: básicamente consiste en largar contra los toreros y dar coba a la mafia “torista”. Pues que disfruten con la chuflesca y burda caricatura del manso que va de lejos al caballo, y con su última moda: la cuadrilla haciendo teatro, aspavientos y poses grotescas, que nada tienen que ver con la función de la lidia: acomodar la ejecución de las suertes a las condiciones del toro.

Nosotros nos quedamos con “Golosino” y todo lo que representa: la esencia clásica y la verdad del toro bravo.

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2 respuestas a Indulto a un gran santacoloma de La Quinta

  1. Io mismo dijo:

    Es extraño porque en varas me pareció manso, al menos lo poquito que sale en el vídeo. No mete riñones casi, no empuja con los dos pitones cara abajo y da algún cabezazo.

    Habría de aclarar la relación que existe entre el comportamiento del toro en varas y su posible o no bravura posterior en la muleta. En este sentido escucho cientos de opiniones diferentes, véase: algunos afirman que si el toro no es fiero en el caballo, tampoco lo será en la muleta (¡y se quedan tan panchos!); otros en cambio aclaran que cada casta posee su peculiar forma de portarse en el peto, y que por lo tanto no existe una interrelación.

    Golosino es el paradigma que demuestra que un toro bravo puede mansear en varas. ¿Quiere decir todo esto que se sobrevalora dicha suerte? ¿Deberíamos analizar el comportamiento de los toros ante el corcel dependiendo siempre de su casta?

    • No es que fuera manso en varas, ni mucho menos, es que se empleó poco; son matices diferentes pero importantes. Pero los toros no tienen doble o triple “personalidad”, no salen bravos, cambian a mansos y vuelven a ser bravos al instante. La lidia es un continuo, hay que verla en su totalidad, de principio a fin. Y éste sin duda era bravo porque luchó y atacó desde que salio hasta el final.

      Respecto a la no “sacralización” de la suerte de varas como valor absoluto, completamente de acuerdo. Y menos si queda reducida sólo a que el toro vaya de lejos sin fijarse en cómo pelea, que es a lo único que se agarra la ignorante “cátedra torista”, porque (en el mejor de los casos) no tiene más que una idea muy superficial de esto.

      Saludos.

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